
![]() |
|
|
Sesiones de Reiki a distancia
Todo es energía, sea una partícula o una onda. Eso es lo que la física cuántica ha puesto al descubierto. Es la misma premisa bajo la que han estado operando la medicina oriental e indígena durante siglos. Ya que todo es energía, también lo es el ser humano, también lo eres tú. Tu cuerpo, tus emociones, tus pensamientos, todo es energía. Durante una sesión de Reiki en persona, la Energía Vital Universal se canaliza al campo energético del receptor. Lo mismo ocurre en las sesiones de Reiki a distancia. Esto es porque la energía no tiene fronteras como nosotros lo imaginamos. La energía de tu cuerpo es la misma que la del computador frente a tí, solo que está organizada de forma distinta. Si utilizamos la metáfora del aire, ¿cómo se define dónde termina el aire de la cocina y comienza el del corredor? El Reiki puede ser enviado a través del tiempo y el espacio por medio de la intención de quien lo envía y con la ayuda de algunos símbolos de Reiki que enfocan y potencian la energía. Generalmente, cuando ofrezco una sesión de Reiki a distancia, el receptor y yo fijamos una hora en la que esa persona se ubicará en un sitio que promueva el descanso, relajándose y abriéndose a sentir la energía. Yo proporciono el Reiki a distancia y, después de la sesión, conversamos sobre cómo fue la experiencia para ella, procesamos lo que surgió y yo le ofrezco asesoría intuitiva para promover la integración de los cambios que causó el Reiki. Hay ocasiones, sin embargo, cuando sientes que te hace falta Reiki a distancia para una situación en la que no puedes encontrarte en un ambiente relajante. Un ejemplo podría ser una cita en la corte o un examen. Los usos de Reiki los limita únicamente la imaginación. Podemos usarlo para enviar energía de sanación a males físicos o emocionales, situaciones estresantes, cuestiones espirituales, para aclarar preguntas y cualquier cantidad de otras cosas, incluyendo sucesos que ya han ocurrido o que ocurrirán en el futuro. ¡Lo bueno es que el Reiki funciona únicamente para el bien superior! ¡Si quieres pedir una sesión, ¡envíame un mensaje electrónico!
©2008 Andrea Friedmann. |